Historia

CRONICA DE GUARDAPOLVOS BLANCOS 

Un recorrido por los comienzos de la Federación.
Escribir la historia nunca es tarea fácil.

Mucho menos cuando hay que recorrer el camino de una institución con tantos años. Sin embargo, nos aventuramos a la labor de rescatar los puntos más sobresalientes de los inicios de la vida de la Federación de Educadores Bonaerenses, de sus protagonistas, de los hombres y mujeres que pusieron la primera semilla para forjar una institución que lleva casi medio siglo de trayectoria.

Hoy, recuperamos los estandartes de aquellos trabajadores que, lejos del frío bronce de la historia, se forjaron al calor del trabajo cotidiano y la lucha por los derechos docentes.

Esta es una historia contada desde el rescate de los ejes principales y fundantes de la institución, de aquellas banderas que, a pesar del paso del tiempo, aun no se han desteñido. Esta es una crónica de guardapolvos blancos.

 

LOS INICIOS

Las actas señalan como fecha fundacional de la Federación de Educadores Bonaerenses (FEB) el 4 de abril de 1959. Pero, como todo proceso histórico, existen importantes acontecimientos que preceden esa fecha y que, al igual que las fichas de dominó ordenadas en línea, basta con dejar caer una para que los sucesos empiecen a desencadenarse.

“Ante la aparente inercia de las autoridades y la consiguiente paralización de las tramitaciones iniciadas con el objeto de obtener mejoras económicas para los maestros de la Provincia, el Distrito de Luján tomó la iniciativa asumiendo todas las responsabilidades, de convocar a una reunión de Delegados de los distritos que forman parte de la Comisión de 19 delegaciones, surgida de la Asamblea Plenaria efectuada en la ciudad de La Plata el día 12 de julio por el Movimiento Pro Dignificación del Magisterio “Domingo Faustino Sarmiento”.

Con estas primeras palabras comienza formalmente la historia de una lucha que dará como resultado la fundación de la Federación de Educadores Bonaerenses “Domingo Faustino Sarmiento”.

A finales de la década del '50, la Gobernación de la provincia de Buenos Aires estaba encabezada por Oscar Alende, quien había accedido a su cargo en las elecciones de 1958 impulsado por su compañero y co-fundador del Partido Intransigente, Arturo Frondizi.

En aquellos años, los docentes venían reclamando una serie de puntos que garantizaran una mejora sustancial de las condiciones laborales del sector. Existía en la Provincia una Asociación de Maestros que, como tantas otras entidades de la época, no lograba dar respuestas concretas a las demandas que los docentes venían realizando en reclamo de sus derechos.

Una diáspora de aquella asociación culmina con la conformación del Movimiento Pro Dignificación del Magisterio. Así, este Movimiento conformado por una veintena de distritos de la Provincia sería el encargado de entregar al Gobernador Alende el Petitorio que incluía las aspiraciones de los docentes bonaerenses.

Por razones de distancia, algunos distritos que participaban activamente del Movimiento y que conformaban la Comisión encargada de entregar el petitorio, debieron retirarse de la misma. De tal forma, el 26 de julio en la ciudad de Luján se constituyó una Mesa Coordinadora Provisoria, encargada de continuar con las gestiones del Movimiento Pro Dignificación Docente e invitar a cada distrito para que constituya la organización gremial a corto plazo.

De acuerdo al Acta que da forma a dicha Mesa “los integrantes de la Comisión Provisoria deberán cuidar que la organización gremial se mantenga al margen de toda actividad política y religiosa”.

Entre las actividades realizadas por la Mesa, el 30 de julio se entrevistó con legisladores provinciales. El 1° de agosto, los representantes de la Mesa son recibidos por el Vicegobernador, debido a que Alende tenía “una reunión con el embajador de Canadá”. De cualquier forma el Dr. Grosetti, vicegobernador bonaerense, comunicó al grupo de docentes integrantes de la Mesa que todas las gestiones estarían supeditadas al despacho de la Legislatura Nacional, razón por la cual las autoridades provinciales no podían hacer demasiado.

El 2 de agosto, la Mesa Coordinadora Provisoria renuncia y asume una Mesa Coordinadora Permanente, integrada por: Juan Carlos Vocaturo (Luján), Presidente; Ignacio Echechiquía (San Martín), Vicepresidente; Rosa B. de Fagnilli (San Martín); Secretaria General; Blanca L. de Miró (Vicente López), Secretaria de Actas; Beatriz González (Quilmes), Tesorero; María E. Bidart (Avellaneda); a la cual se suman como Vocales el resto de los delegados presentes y los que decidan incorporarse en un futuro.

Para ese entonces, algunos distritos venían realizando fuertes gestiones para organizarse como entidad gremial. Desde mediados de julio de ese año, las diferentes asambleas realizadas en el distrito de Luján habían dado forma a un anteproyecto de Estatuto que sería remitido a todos los distritos de la Provincia.

“Cada distrito podrá reformarlo, ampliarlo, reducirlo o anularlo totalmente”, informó Vocaturo. La Mesa Coordinadora propició en esa oportunidad la organización por distrito. Una vez constituidos los maestros en gremio, quedarían en libertad de federarse o no.

 

SE INICIA LA LUCHA DOCENTE

El 23 de agosto de 1958, en una nueva sesión de la Mesa Coordinadora, se informa que se ha solicitado al Gobierno provincial un salario de $3000, conjuntamente con una escala de bonificación establecida de la siguiente forma: 15% a los 5 años; 45% a los 10; 60% a los 15 años y a los 20 años el 80%. De acuerdo a las gestiones realizadas con el Gobernador, los aumentos serían abonados con retroactividad al 1° de mayo de ese año y se esperaba que la Legislatura nacional aprobara para el 11 de septiembre el Estatuto del Docente.

Sin embargo, algunos de los distritos fueron escépticos: “los maestros, pese a las palabras del Sr. Gobernador, deben dudar porque les han prometido de todo y nada les han cumplido”, señaló el representante de Esteban Echeverría. Por tal motivo, se propuso la realización de un Plenario con fecha tentativa para el 11 de septiembre, con el fin de informar a los docentes de las gestiones realizadas por la Mesa Coordinadora, considerar los problemas, invitar a los distritos que todavía no lo habían hecho a plegarse al movimiento y, debido a la falta de respuestas de aumento salarial y a la suspensión del Estatuto del Docente, considerar la posibilidad de realizar una huelga.

El 27 de septiembre se concreta la realización del Plenario, el cual decide por mayoría declarar el “estado de alerta a partir del 29 al 30 del corriente mes”. Allí, también se decide iniciar una huelga “total”, hasta tanto sea promulgada la ley de equiparación.

El 28 de septiembre de 1958, el Ministro de Educación, Ataúlfo Pérez Aznar, se comprometió a través de los medios de comunicación a dar respuesta al pedido de los docentes y, fundamentalmente, a elevar a la Legislatura nacional el proyecto para equiparar los salarios de los educadores de la Provincia con los de Nación.

Al día siguiente, la Mesa Coordinadora declara una huelga por tiempo indeterminado, que llegaría a su fin el 21 de octubre de 1958, casi un mes después de comenzada.

El Movimiento Pro Dignificación del Magisterio sentaba un claro pedido a las autoridades provinciales: “Las aspiraciones del Magisterio Provincial no han sido concretadas por las autoridades; el proyecto de ley elevado a la Legislatura, no concreta los cuatro puntos solicitados por la Mesa Coordinadora y que el señor Gobernador había formalmente prometido en las entrevistas que desde el mes de julio ha venido realizando; sueldo mínimo de 3.000 pesos, equiparación total y permanente con el Magisterio Nacional, jubilación móvil del 82%, bonificaciones por antigüedad y jerarquía; el movimiento expresa que no tiene fines políticos ni dogmáticos”.

Durante la segunda semana de huelga, el Gobernador Alende expresa en un discurso ante la Legislatura que “los maestros, parte fundamental de la escuela, se hallarán protegidos de las contingencias políticas y económicas”.

Sin embargo, a través de un comunicado en Radio Provincia, la Mesa Coordinadora denuncia “atropellos cometidos por la policía e intendentes bonaerenses contra docentes huelguistas, violando expresamente el derecho constitucional a la libre expresión de ideas”.

La lucha de los docentes da sus frutos: el 22 de octubre, la Cámara de Diputados aprobó la equiparación de salarios con los docentes nacionales y al día siguiente, Senadores hizo lo propio. Ese mismo 23, se trató en la Cámara Alta la modificación del Estatuto del Docente. El 25 de ese mes, el Estatuto finalmente se convierte en Ley.

Quedaba aún el tratamiento de la jubilación con el 82% móvil, compromiso que las autoridades provinciales habían asumido públicamente.

 

UN RECLAMO ORGANICO

Al calor de la gran huelga de 1958, surge la necesidad de darle forma orgánica a los reclamos del magisterio a través de una organización que los represente. Si bien el año había terminado con logros importantes, el mes de noviembre llegó con la novedad que el aumento prometido por la equiparación salarial con Nación no se había hecho efectivo.

El 27 de ese mes, la Mesa Coordinadora resolvió manifestar “su disconformidad ante la situación planteada al magisterio al hacerle efectivo los haberes del presente mes con las cifras habituales, lo que importa el incumplimiento de la conocida promesa de rápida efectividad de la equiparación con la docencia nacional”. En el mismo sentido, los docentes mostraron su total desacuerdo con la propuesta oficial de pagar la retroactividad desde mayo en forma fraccionada.

El 7 de marzo de 1959, en medio de un intenso debate, la Mesa Coordinadora presenta su renuncia. “Ustedes conocen los principios que rigieron al Movimiento, conocen a los miembros de la Mesa Coordinadora. El Presidente se honra en tomar la palabra en nombre de todos ellos y agradece profundamente las expresiones de amabilidad, generosidad y confianza con que nos honraron: la Provincia toda demostró confianza en ellos. No deseamos retirarnos sin dar a todos las gracias por la confianza que nos hicieron llegar”, manifestó ese día al presidente de la Mesa.

A partir de ese momento, la Asamblea queda presidida por quien sería más tarde la primer presidente de la Federación: Celina de Ithurzarri.

Varios delegados sugieren la necesidad de gestionar un nuevo aumento que esté de acuerdo con la realidad, ya que el incremento del costo de vida había esterilizado buena parte de la conquista lograda en 1958. Por tal motivo, se elabora un proyecto de declaración para demostrar públicamente la inquietud de los docentes ante la realidad económica del país, cursando en tal sentido comunicaciones al Gobierno provincial y nacional.

Entre los reclamos, la Asamblea rechazaba las reformas introducidas por el Poder Ejecutivo en forma inconsulta al Estatuto del Docente; gestionar la reconsideración de las jubilaciones de oficio; perfeccionamiento docente; defensa y afianzamiento de los derechos morales y materiales, considerando entre estos últimos la actualización de los sueldos de acuerdo al índice real del costo de vida; intervención permanente de los maestros en la legislación escolar; intercambio nacional e internacional; defensa de los principios democráticos que establece y garantiza la Constitución.

El 4 abril de 1959, se reúnen nuevamente los delegados representantes de los distritos en la ciudad de Avellaneda. Allí comienza a plasmarse la necesidad de encauzar todos los reclamos bajo la forma de una institución representativa de la mayoría de los docentes de la Provincia.

De tal forma, en esta histórica jornada, se resuelve por unanimidad que la nueva institución “se llamará a partir de hoy,

4 de abril, Federación de Educadores Bonaerenses Domingo Faustino Sarmiento”.

La Nueva Mesa Directiva quedó conformada por Celina Ithurzarri (General Pueyrredón), Presidente; Mario Funes (General Sarmiento), Vicepresidente; Pedro Canto (Balcarce), Secretario; Dolly Maraboto (Tigre), Secretaria de Actas; María Josefa Yañez (La Plata), Tesorero; Horacio Santilli (Pergamino), Protesorero.

Así nace uno de los gremios más representativos de la provincia de Buenos Aires, pionero en la defensa de los derechos de los docentes. Una entidad que, con el paso del tiempo, ha ido fortaleciendo su labor institucional para convertirse con paso firme en un referente educativo ineludible en los foros provinciales, nacionales e internacionales.

Hoy, a casi medio siglo de su conformación, es justo reconocer a quienes dieron los primeros pasos en el nacimiento de la FEB y rescatar el compromiso y los ideales que se resisten al olvido y continúan siendo estandartes de la lucha por la dignidad y la igualdad, las formas más acabadas de la democracia.

 

LLAMADO A LA UNIDAD

Carta dirigida a los docentes de la Provincia

Estimados Colegas:

La Mesa Coordinadora Permanente del Movimiento Pro Dignificación del Magisterio Bonaerense “Domingo Faustino Sarmiento”, hace un llamado a los colegas de todos los Distritos de la Provincia, para invitarlos agruparse en una entidad gremial. La Mesa Coordinadora está animada de las mejores intenciones y para ello cuenta con el espíritu de comprensión que sabe anima a todo el magisterio bonaerense. Lo prueba la extraordinaria y democrática asamblea realizada hace poco en La Plata, que contó con la presencia de más de setenta Distritos de la Provincia.

Es necesario que los maestros provinciales comprendamos, de una vez por todas, que debemos de unirnos dejando de lado toda ideología política o religiosa, para contar con una entidad representativa, que luche permanentemente por la dignificación del magisterio y la superación de su nivel social y cultural.

La Mesa Coordinadora Permanente ha resuelto propiciar la organización gremial por distrito, para evitar el celo y la desconfianza que puedan animar a determinadas ciudades del interior bonaerense. La Mesa Coordinadora no impone, por otra parte no tiene facultades para ello, sólo lanza la iniciativa que sabe contará con la adhesión de casi la totalidad del magisterio.

Es necesaria la pronta agremiación, estimado colega, porque la ley sobre Asociaciones Profesionales de Trabajadores, sólo reconocerá personaría gremial a la entidad más representativa. He aquí los motivos que justifican esta premura.

 

CONTEXTO: LA REALIDAD EN EL MUNDO

29 de junio - 1958
Brasil gana por primera vez la Copa del Mundo al ganarle a Suecia por 5 a 2.

28 de octubre - 1958
A los 77 años de edad, Angelo Giuseppe Roncali es elegido Papa, adoptando el nombre de Juan XXIII. En su primera medida de gobierno, rebajó los altos salarios de la curia y dignificó los derechos laborales de los trabajadores del Vaticano.

1 de enero - 1959
En Cuba, Fidel Castro y Ernesto “Che” Guevara ponían fin al gobierno de Fulgencio Batista, quien había tomado el poder en 1952.

25 de enero - 1959
El Papa Juan XXIII convocó a un concilio ecuménico, en uno de los hechos históricos de la Iglesia más importantes del siglo XX, en pos de poner al día la institución.

13 de septiembre - 1959
El Lunik 2 fue la segunda nave espacial del Programa Luna de la Unión Soviética, lanzada en dirección a la luna. Esta sonda, dispuesta a pisar la superficie lunar, chocó desafortunadamente en el Mar de la Serenidad, dos días después de su lanzamiento.

20 de noviembre - 1959
La primera declaración de los derechos del niño, de carácter sistemática, fue la Declaración de Ginebra sobre los Derechos del Niño de 1924, aprobada por la Sociedad de las Naciones ese mismo año. En 1948, las Naciones Unidas aprueba la Declaración Universal de los Derechos Humanos que, implícitamente, incluía los derechos del niño. Sin embargo, en el convencimiento que las particulares necesidades del niño debían estar especialmente enunciadas y protegidas, la Asamblea General de la ONU aprueba en 1959 la Declaración de los derechos del niño.